5 beneficios que obtienes al aceptar las diferencias

Inicio / Blog / 5 beneficios que obtienes al aceptar las diferencias

Las diferencias entre los seres humanos están a la orden del día porque venimos de diferentes áreas profesionales, somos de diferentes regiones, países y tenemos diferentes maneras de pensar, sentir y comportarnos.

Por ello, es aconsejable que empecemos a entrenar nuestra mente para aprender a aceptar las diferencias en todos los ámbitos de nuestra vida, y no sirve que lo hagamos únicamente para acontecimientos eventuales durante las fiestas de carnaval o del orgullo gay.

Y es que, a pesar de los avances experimentados en materia de diversidad, seguimos llenos de contradicciones.

De un lado, la globalización nos está acercando a un factor de identificación que nos hace cada vez más homogéneos en los gustos y preferencias. De ahí que encontramos las mismas marcas de ropa en los centros comerciales de las principales capitales del mundo o que la pasta italiana pueda alimentar a las personas de cualquier latitud.

Como contrapartida a esta visión global, los que triunfan y los que se destacan entre la multitud son personas que tienen una idea diferente y se atreven a salir de sus respectivos armarios a la búsqueda de una renovada zona de confort.

La diferencia nos muestra casos de escritores que se han atrevido a romper la inercia de un orden global encriptado en viejos dogmas, poniendo en actualidad temas tabúes; a deportistas que traspasan las leyes de la física coleccionando récords absolutos; o a científicos que han descubierto la cura para una enfermedad de las denominadas “raras”.

Todos ellos tienen en común haber seguido una ruta diferente que los ha llevado a una meta con un resultado diferente. En otras palabras, podría afirmarse que estas personas enarbolan la bandera de la superación porque, desde la igualdad como factor de reconocimiento legítimo de todas las personas, han diseñado su propia identidad a través de la diferencia.

¿Y a tí que te hace diferente de los demás?

¿Qué cualidad te hace distinto? O míralo de esta manera, una diferencia es lo contrario a la igualdad. Cuantas menos características compartes con otras personas hay mayor diferencia.

Se piensa que uno tiende a relacionarse con personas semejantes porque se ahorra la energía y el tiempo destinado a conocer una mentalidad diferente a la nuestra.

Más allá de ese factor condicionante, existe la prevención o rechazo a relacionarnos con personas diferentes debido al entrecruzamiento beligerante de creencias y al miedo de que nuestra construcción mental basada en valores identitarios sean desbaratados como las piezas de un dominó.

Hay muchas maneras de abordar las diferencias. A continuación menciono las 3 más comunes:

1. Reforzamos nuestros puntos de vista.
2. Aceptamos la manera de comportarse de los demás.
3. Cambiamos.

1. Refuerzas tus puntos de vista. Te da pereza cambiar las creencias que has tenido durante tanto tiempo y que te han ayudado a sobrevivir y llegar donde estás. Piensas que lo sabes todo, rechazas y le das muy poco valor a las ideas de los demás. Cuando te encuentras con perspectivas distintas a las tuyas, tienes muchos conflictos interiores porque tus creencias vienen de tu cultura o de las personas que más amas como tus padres. Lo peor, es que en muchas ocasiones estas se sustentan en la “confianza” y no en hechos reales basados en un conocimiento científico contrastado. Impones tus creencias porque tienes miedo de perder el control poniendo barreras para que las creencias de los demás no te afecten y para proteger tus propias inseguridades. Imagina que eres un católico acérrimo y te convencen de que el infierno o el cielo no existen, ¿cómo vas a actuar de ahora en adelante al saber que realizando ciertos comportamientos no te vas a quemar en las llamas de ese siniestro lugar en el que siempre has creído?

2. Aceptas la manera de comportarse de los demás. La curiosidad te ayuda a entender otras maneras de percibir el mundo y aceptas otros enfoques desconocidos para tí. Así, la aceptación a los demás te da la oportunidad de aprender y de tratar a cada persona con un nivel básico de respeto y amabilidad. También, muestras más preocupación por los demás, eres más comprensivo y tienes más disposición para prestar ayuda.

3. Cambias. En este nivel pasas de la teoría a la práctica. Después de haber observado los resultados de los comportamientos de otras personas, decides ponerlos en práctica y encuentras resultados totalmente diferentes a los que habías obtenido.

Mi intención no es que cambies, es simplemente que pienses en los 5 beneficios que obtienes al aceptar las diferencias:

1. Aprenderás cosas nuevas. Todas las personas pueden enseñarte algo nuevo y puedes tener una chispa de inspiración o una idea brillante. Una clienta escogió como socio a un arquitecto que tenía una forma de pensar diferente a la suya. Gracias a la influencia de su socio aprendió los beneficios de pensar de forma inductiva.

2. Harás amigos más interesantes. Cuando no juzgas, las personas se sienten atraídas por ti. Esto se traduce en la construcción de una red más ecléctica de amigos. En la actualidad nuestras amistades provienen de diferentes partes del mundo. Una amiga conoció a un turista italiano en Madrid. Al recorrer la ciudad con él, descubrió que no había contemplado muchos aspectos de su ciudad natal. La visión de su amigo enriqueció su propio punto de vista.

3. Serás una persona más progresista. Somos una unidad cada vez más pequeña y cohesionada debido a internet y la facilidad de viajar. Nuestra diáspora global está llena de una población con una identidad cultural más compleja. Somos como una cebolla, para conocer a una persona tenemos que quitar varias capas hasta llegar a la primera. Al hacernos más sensibles a estos cambios, seguimos la tendencia de progresión de esta cultura global. Ahora nos encontramos con ciudadanos que son hijos de parejas mixtas y que viven en una tercera cultura. Así, nos podemos encontrar a un español con una madre italiana y un padre francés que se conocieron en España y decidieron vivir en Alemania.

4. Te sentirás mejor. Cuando experimentas alguna forma de resistencia y odio hacia un grupo, participas en una vibración de energía más baja. Si superas esa resistencia, te sientes más ligero, más feliz y experimentas más alegría y satisfacción. Un ejemplo son estos diez últimos días de celebración del Gay Pride 2017 en Madrid. ¿Qué pasaría si en España no se aceptara la homosexualidad? Habría mucho más tensión, familias desunidas y situaciones que nos hacen experimentar sentimientos negativos.

5. Harás del mundo un lugar mejor. Cuando demuestras más comprensión y aceptación hacia los demás, haces una contribución positiva a la conciencia colectiva compuesta por creencias compartidas que funcionan como una fuerza unificadora dentro de la sociedad. Cuando ocurre una tragedia como el último ataque terrorista en Londres, en el que fue asesinado un español que defendía a otros ser humano, se pone en marcha la conciencia colectiva en la que todos nos convertimos en uno.

Conclusiones

A. Si mostramos más aceptación a los demás, habrá más armonía y paz. Parte de la tensión en nuestro mundo se debe al choque de ideologías y a nuestra incapacidad para aceptar los puntos de vista de otras razas, culturas o religiones.

B. Todas las formas de discriminación provienen del miedo. La intolerancia es causada por el temor a una pérdida o disminución del poder, lo que crea una abrumadora necesidad de controlar a los demás desde una posición monolítica de la verdad. Las visiones miopes sobre la diversidad están condicionadas por nuestro condicionamiento temprano.

C. Si tienes resistencia para aceptar las diferencias, lo puedes considerar como un regalo destinado a cambiar algunos aspectos de tu personalidad. Autoconocerte te da pistas valiosas sobre las partes de ti mismo que necesitas revisar y es esencial si quieres tener relaciones más saludables.

D. Aceptar los rasgos que te molestan de las personas, su idiosincrasia y sus diferencias no implica que te gusten o que justifiques su manera de ser. Solo necesitas aceptar que no tienes poder para cambiar las diferencias. Entonces, ¿para qué perder tiempo, energía y serenidad en esfuerzos inútiles que solo nos conducirán al tedio?

“Somos parte de un gran jardín y compartimos una raíz común: la Madre Tierra. Somos árboles y flores de distintos colores, tamaños y especies. Y precisamente, nuestra belleza radica, en que todos somos diferentes”.

¡En nombre al derecho de ser únicos, respetemos las diferencias!

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural

Bibliografía

5 Important Reasons Why We Should Accept Other Peoples Differences

ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y “one to one” a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.

WhatsApp chat